Las diferentes caras de la fotografía de moda

Las diferentes caras de la fotografía de moda

Después de las pasarelas, la fotografía podría ser considerada como uno de los mayores aliados de la moda. Además de la capacidad de transmitir la fisicalidad de las colecciones o de los atuendos, sus colores, sus formas y la materialidad de sus tejidos, la fotografía de moda brinda la posibilidad de traducir su esencia a otros lenguajes, explorando nuevas formas de expresar las ideas detrás de cada prenda.

Para quienes quieran especializarse en la fotografía de moda, ESDi incorpora a sus cursos de verano un workshop específico liderado por Miquel Arnal, reconocido fotógrafo que ha realizado photoshoots de moda para marcas como Lacoste Men y Women, H Magazine, Avant, Labanda y Javier Simorra, y que introducirá a los alumnos en especificidades de iluminación, atmósfera y gestión de modelos, como en aspectos teóricos como un recorrido por la historia de la fotografía y por los símbolos y la representación.

Sin embargo, la fotografía de moda en sí puede dividirse en diferentes campos, con objetivos diferentes y perspectivas variadas para aproximarse a un look. En ese sentido, por ejemplo, la fotografía editorial busca crear, imagen a imagen, una historia determinada, logrando equilibrar las ideas con las prendas a exhibir. A menudo, la construcción de una historia se ve suplantada por la intención de despertar una emoción o una impresión en el lector, aunque siempre dotándolo de libertad interpretativa.

Por su parte, con el objetivo primordial de vender el producto, la fotografía publicitaria tiende a depender conjuntamente de la visión del fotógrafo y de la imagen de marca. Generalmente procurando una apariencia que permita destacar la ropa o el maquillaje, se prefieren los fondos despojados y la iluminación diáfana, aunque las predilecciones estéticas de cada tienda o firma de moda pueden orientar al fotógrafo por otro camino: las publicidades de GAP, en este sentido, proyectan una atmósfera radicalmente diferente a las de Prada.

Al hablar de fotografía de moda no se debe olvidar el trabajo de fotógrafos legendarios como Bill Cunningham, el fallecido fotógrafo de Street style de The New York Times, o Scott Schuman, de The Sartorialist, quienes han logrado entablar un diálogo fructífero entre la moda y la cotidianeidad al lograr dominar la severidad de condiciones que supone fotografiar al aire libre, siempre presas de la volatilidad del clima y de la espontaneidad de los fotografiados. En esta línea, la fotografía de moda también se ha convertido en una herramienta fundamental para bloggers o instagramers. En un mercado competitivo desbordante de las imágenes, la capacidad de volcar la creatividad no sólo al vestir, sino también al capturar atuendos y actitudes, es el diferencial necesario para convertir los blogs o las redes sociales en escaparates efectivos.

¡Si te interesa aprender más, no dejes de inscribirte en nuestro workshop de verano!



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