La bolsa de Balenciaga inspirada en IKEA

La bolsa de Balenciaga inspirada en IKEA

Estamos asistiendo esta semana a uno de esos debates sobre el fascinante universo de la copia, que la moda nos brinda de tanto en cuanto.

Balenciaga (Demna Gvasalia) para su colección de hombre de la temporada que viene (SS/17) ha sacado a la luz un nuevo modelo de bolso inspirado, aparentemente, en la bolsa Frakta de IKEA. Color, tamaño y forma son sospechosamente similares.

 

 

ikea

La mayoría de personas en redes sociales se posicionan del lado de la marca sueca, defendiendo que una mega corporación como Balenciaga no debería apropiarse de un objeto como ese para venderlo por la friolera de 1700 euros, y más teniendo en cuenta que la bolsa de rafia azul cuesta menos de 1 euro.

 

Como respuesta al plagio, IKEA ha hecho pública una campaña en internet muy inteligente, y en mi opinión desde una actitud despreocupada y divertida, en la que ensalzan su producto como “el original”, tachando de copia al que consideran un impostor. Proponen varios tags sencillos para distinguir una Frakta de una que no lo es (crean imagen de marca), y a su vez, han elaborado una serie de fotografías imitando aquellas que propone la marca de moda en las que aparece el bolso en cuestión. Modelo similar, misma pose.

ikea2

Se trata de una campaña a nivel mundial, ya que los defensores del gigante de la decoración, han tuiteado y retuiteado mensajes en contra de Balenciaga desde todos los puntos del planeta y la noticia se ha extendido como la pólvora a través de internet, especialmente Facebook y Twitter (de donde han sido extraídas ambas imágenes).

 

Para los defensores de Balenciaga, es una genialidad el hecho de tomar un elemento tan insustancial de nuestro entorno, pero a su vez tan concreto e identificable y alzarlo al nivel de “producto de moda”. Es una idea brillante en el fondo.

Todos hemos visto a personas por la calle transportando objetos en una bolsa de IKEA (yo misma lo hago), es un acto cotidiano. Entonces… ¿Por qué no hacer de eso un bolso?, ¿Porque no convertirlo en un accesorio vestible? ¿No se hace esto con muchas otras cosas? ¿Dónde está el problema en este caso? ¿No cambia la perspectiva que tenemos de IKEA? ¿Es eso positivo o negativo? ¿No recuerda al supermercado de Lagerfeld?

 

Para sus contrarios, es decir, los que están del lado de IKEA, lo que molesta principalmente es, como en la mayoría de los casos, el precio: 1700 vs. 1. El beneficio que obtiene Balenciaga es, por descontado, enorme. Y gracias a un objeto que ellos no han creado, sino que han tomado de la calle. Pero… ¿no hacen eso todas las marcas? ¿No funcionan así la moda o las tendencias?

Observemos además que es la propia compañía sueca la que, en su “contra-campaña”, propone la Frakta como objeto de moda, igualándola con un bolso de Balenciaga. Parece, a simple vista, una contradicción.

 

Lo que pdría suner una simbiosis muy beneficiosa para ambas marcas, especialmente si pensamos en la publicidad que todo este asunto está trayendo a las dos en la última semana, se ha convertido en una disputa por ver quién lo hizo primero. Como siempre, dinero y propiedad intelectual son los ejes de la controversia.

Dejando estos dos elementos de lado, todavía no soy capaz de entender cómo la sociedad se afana en señalar con el dedo aquello que supone una copia. En pleno siglo XXI tenemos que ser conscientes de la mayor parte de cosas que nos rodea han sido extraídas de otro sitio, es decir, no son originales. ¿Acaso la Frakta lo es? ¿No recordamos las bolsas de la compra que usaban nuestras abuelas?

 

Cabe preguntarse entonces: ¿A qué se debe tanto debate? ¿Dónde reside el problema? Entiendo pues que: Por un lado, se presupone que una gran marca como Balenciaga no copia o no debería hacerlo, cosa que no es verdad. Todas las marcas copian. IKEA también lo hace.

Por otro lado, IKEA es una marca Low Cost en la que un gigante de la moda como Balenciaga no debería inspirarse. Pero si lo pensamos con detenimiento, ¿no hace todo esto subir el “caché” de la marca sueca? Y a su vez, ¿No banaliza a la marca de moda? Lo planteo desde un punto de vista puramente positivo, en el sentido de extender su mercado, de hacerse extensible a un público mayor, de hacerse cotidiana.

Por otra parte, las dos son corporaciones enormes que buscan su propio beneficio y en este caso, Balenciaga se beneficia gracias a IKEA, aunque solo sea aparentemente, porque esta segunda obtiene una publicidad que de ninguna manera buscaba.

Y finalmente, la diferencia de precio entre una cosa y la otra es abismal, pero seamos realistas…la piel no vale lo mismo que la rafia y el proceso productivo tampoco es el mismo. Obviamente ese bolso no vale 1700 euros y en eso hay que dar la razón a los defensores de IKEA.

 

 

Artículo escrito por Cristina Real, diseñadora de moda, profesora y miembro de la Unidad de Tendencias e Innovación de ESDi



X
X