El futuro implica diseñar y fabricar productos inteligentes (y II)

El futuro implica diseñar y fabricar productos inteligentes (y II)

En el anterior contexto, hay que asumir que el país se encuentra en un nuevo amanecer industrial, Industria 4.0, fruto de la simbiosis entre los métodos de producción con tecnologías de la información y la comunicación, lo que conlleva cambios en cuanto a los procesos productivos propiamente dichos y afecta también a las fuentes de energía, a las materias primas y nuevos materiales técnicos ya la forma de diseñar. Una industria en la que los sistemas de producción están interconectados íntegramente, tanto los internos como los externos y todos ellos sincronizados en tiempo real. Una industria con procesos productivos que se desarrollan en un entorno mucho más complejo encuadrado en un triple condicionante: adaptación a los cambios del mercado, maximizar la productividad y valorar los avances técnicos y científicos con rapidez. La industria 4.0 tiene por finalidad implementar fábricas inteligentes entendidas como uso intensivo de la automática y la IA, ahora bien estas fábricas, esta nueva sociedad obliga a disponer de nuevos perfiles profesionales en el marco del diseño y de las disciplinas STEM ( science, technology, engineering y mathematics).

Sin embargo, el desafío verdadero es entender, y actuar en consecuencia, que la clave de la Industria 4.0 no es un simple cambio tecnológico, es un cambio de filosofía y de estructura económica que se hace difícil prever hasta qué punto cambiará vidas de las futuras generaciones. La creciente digitalización y coordinación colaborativa entre todas las unidades productivas de la economía es la meta final a alcanzar. El eterno reto de aunar la oferta con la demanda y ser proactivo con las tendencias del mercado es ahora bastante más asumible. En consecuencia la industria 4.0 es también y básicamente, diseñar y fabricar productos inteligentes.

Hoy la tecnología permite que todos los productos sean inteligentes. Consiguientemente todo, absolutamente todo, se debe rediseñar y reinventar, desde la indumentaria, los utensilios del hogar y las oficinas, los objetos dirigidos al ocio o al aprendizaje, los vehículos o instrumentos de movilidad de personas y mercancías y, por supuesto, el tratamiento de la movilidad urbana y en especial la aportación de servicios personalizados. De hecho, es en este contexto donde las profesiones STEM crecerán de forma exponencial.

Así pues, la industria 4.0 tiene este reto y lograrlo o no es la clave del progreso social y económico de todo colectivo humano, la clave para que en la balanza de la decisión personas vs. robots, ganen siempre las personas.

 

Artículo escrito por Antoni Garrell, ingeniero industrial, especialista en gestión de la innovación y en economia del conocimineto. Director general de la FUNDIT y vicepresidente de la Fundació per la Indústria.



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